Archivo de Categorías: Belleza

Evocaciones de un errar

Como fluyo cada vez más “hacia un espacio sin discurso” (se lo leí a Pascal Quignard en Butes), dejo aquí unas fotos sin apenas texto. Las viví así, sin palabras que hubieran de completar o nombrar algo que ya existía

Evocaciones de un errar

Como fluyo cada vez más “hacia un espacio sin discurso” (se lo leí a Pascal Quignard en Butes), dejo aquí unas fotos sin apenas texto. Las viví así, sin palabras que hubieran de completar o nombrar algo que ya existía

Atisbo de vida en Lisboa

Miro por la ventana y tengo que dejar el libro: el ciprés de la rua das Janelas Verdes se cimbrea suavemente en el aire callado del domingo. Me sobreviene una paz súbita. Por detrás de él, a través de uno

Atisbo de vida en Lisboa

Miro por la ventana y tengo que dejar el libro: el ciprés de la rua das Janelas Verdes se cimbrea suavemente en el aire callado del domingo. Me sobreviene una paz súbita. Por detrás de él, a través de uno

Atención flotante

Me pregunto cómo será volver en años futuros a este territorio que ahora recorro. Recordar el rubio exacto del cañaveral y a mí misma desviada de mi rumbo, como esperaba. Porque es en esa parte flotante de mi vida, el

Atención flotante

Me pregunto cómo será volver en años futuros a este territorio que ahora recorro. Recordar el rubio exacto del cañaveral y a mí misma desviada de mi rumbo, como esperaba. Porque es en esa parte flotante de mi vida, el

Leitmotiv

Estos días subimos a celebrar la luz en el claro más alto del pueblo, el lugar en el que hace mil años se reunían los habitantes dispersos del bosque. Queda la iglesia, siempre cerrada, con la fuente que usaba la

Leitmotiv

Estos días subimos a celebrar la luz en el claro más alto del pueblo, el lugar en el que hace mil años se reunían los habitantes dispersos del bosque. Queda la iglesia, siempre cerrada, con la fuente que usaba la

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

La niebla vacía el mundo

La semana pasada, de visita en Endériz para abrazar a Katixa (pronto escribiré sobre ella y su nueva librería), estuve una mañana fotografiando la niebla, con esa urgencia mía de belleza sobre la que habían estado bromeando todos el día anterior, anticipando lo que, efectivamente, hice al

La niebla vacía el mundo

La semana pasada, de visita en Endériz para abrazar a Katixa (pronto escribiré sobre ella y su nueva librería), estuve una mañana fotografiando la niebla, con esa urgencia mía de belleza sobre la que habían estado bromeando todos el día anterior, anticipando lo que, efectivamente, hice al

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo

Ejercicios de lo esencial

  Probablemente las flores ya se hayan desvanecido pero hace algo más de una semana, en los campos que custodia una vieja encina muy cerca del pueblo, el rojo de las amapolas se entreveraba con el verde tierno de las

Ejercicios de lo esencial

  Probablemente las flores ya se hayan desvanecido pero hace algo más de una semana, en los campos que custodia una vieja encina muy cerca del pueblo, el rojo de las amapolas se entreveraba con el verde tierno de las

Indagación y asombro

Siento una obligación con la belleza, que es la de detenerla y proclamarla. Es una urgencia irrenunciable que me empuja al desvío y la postergación constantes, casi paralizante, y en la que, sin embargo, encuentro la proposición de otra vida, libre y afirmativa,

Indagación y asombro

Siento una obligación con la belleza, que es la de detenerla y proclamarla. Es una urgencia irrenunciable que me empuja al desvío y la postergación constantes, casi paralizante, y en la que, sin embargo, encuentro la proposición de otra vida, libre y afirmativa,

Un desorden minucioso

Estos paisajes que ahora recorro me recuerdan a un cuadro que pintó mi abuelo y que yo parezco reproducir una y otra vez en mis fotos. Veo eso: el camino y la maraña, la profusión, el desorden minucioso de ramas y colores. Veo una

Un desorden minucioso

Estos paisajes que ahora recorro me recuerdan a un cuadro que pintó mi abuelo y que yo parezco reproducir una y otra vez en mis fotos. Veo eso: el camino y la maraña, la profusión, el desorden minucioso de ramas y colores. Veo una

Sevilla

  Escribo desde una azotea sevillana, como en mi viejo anhelo, como en aquella foto en blanco y negro de un poeta, esa foto que tantos sueños me ha guiado. Escribo por debajo de un cielo de golondrinas, un cielo hoy velado, envuelto

Sevilla

  Escribo desde una azotea sevillana, como en mi viejo anhelo, como en aquella foto en blanco y negro de un poeta, esa foto que tantos sueños me ha guiado. Escribo por debajo de un cielo de golondrinas, un cielo hoy velado, envuelto

Primavera llegada

Me gusta el aviso del tren que no para, cuando enfila nuestro valle y se anuncia, grave, a lo lejos, con una nota larga y soplada.

Primavera llegada

Me gusta el aviso del tren que no para, cuando enfila nuestro valle y se anuncia, grave, a lo lejos, con una nota larga y soplada.