Archivo de Categorías: Cambios

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Vuelvo en mí

  Apenas unos párrafos de Cartas de África y vuelvo en mí, me oigo pensarme. He dejado mi mirada sobre las flores. Estoy muy seria en el sofá. Yo también, como Karen Blixen, he de dejar que el futuro me vaya llegando,

Vuelvo en mí

  Apenas unos párrafos de Cartas de África y vuelvo en mí, me oigo pensarme. He dejado mi mirada sobre las flores. Estoy muy seria en el sofá. Yo también, como Karen Blixen, he de dejar que el futuro me vaya llegando,

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Parabienes

Al tomar las curvas de regreso a casa surte el efecto de un día sin citas, empiezo a sentir. Lo que era agobio se vuelve gratitud. Recibo, con emoción.

Parabienes

Al tomar las curvas de regreso a casa surte el efecto de un día sin citas, empiezo a sentir. Lo que era agobio se vuelve gratitud. Recibo, con emoción.

Luz que entra

Aquí duerme cuando para en Finlandia. Es su habitación en casa de los Hassi, con vistas a los abedules de Espoo. Se acerca a la ventana y lo imagino al borde de la cama. Pasado mañana se casa con Lotta, la

Luz que entra

Aquí duerme cuando para en Finlandia. Es su habitación en casa de los Hassi, con vistas a los abedules de Espoo. Se acerca a la ventana y lo imagino al borde de la cama. Pasado mañana se casa con Lotta, la

Norte

Cinco días en Finlandia, quince años después. Todo intacto, salvo mi vida.

Norte

Cinco días en Finlandia, quince años después. Todo intacto, salvo mi vida.

Vámonos

Me escribe Poeta. Quiere vivir en el campo: “hacer pan, queso, plantar, cortar el pelo, coser, arreglar y reparar”. Yo también quiero más dedos: desprender una a una las hojas secas de las plantas, pintar cielos en cuencos de cerámica,

Vámonos

Me escribe Poeta. Quiere vivir en el campo: “hacer pan, queso, plantar, cortar el pelo, coser, arreglar y reparar”. Yo también quiero más dedos: desprender una a una las hojas secas de las plantas, pintar cielos en cuencos de cerámica,

Fronda

Un primer roble rebrota sin haber renunciado aún a todas sus hojas antiguas. Qué árbol tan temeroso, pienso, no quiere saltos al vacío. Pero a veces sólo puede ser así y lo nuevo convive un tiempo con lo viejo.

Fronda

Un primer roble rebrota sin haber renunciado aún a todas sus hojas antiguas. Qué árbol tan temeroso, pienso, no quiere saltos al vacío. Pero a veces sólo puede ser así y lo nuevo convive un tiempo con lo viejo.

Llora y sigue

La primavera avanza y retrocede. Enciende flores, levanta yerba, alguna vez nos deja nubes en el suelo. Aún hay árboles desnudos que exhalan como pulmones cansados. Y lunas enteras que amanecen bajo lupa, poniendo orden a lo que han revuelto.

Llora y sigue

La primavera avanza y retrocede. Enciende flores, levanta yerba, alguna vez nos deja nubes en el suelo. Aún hay árboles desnudos que exhalan como pulmones cansados. Y lunas enteras que amanecen bajo lupa, poniendo orden a lo que han revuelto.