Archivo de Categorías: Conciencia

La clara Provenza

Llegamos a Maussane a primera hora de la tarde, con la intención de explorar todo eso tan hermoso que habíamos visto insinuado desde el coche. Entramos en un pequeño aparcamiento en los aledaños del pueblo y apagamos el motor. Entonces ocurrió lo extraño:

La clara Provenza

Llegamos a Maussane a primera hora de la tarde, con la intención de explorar todo eso tan hermoso que habíamos visto insinuado desde el coche. Entramos en un pequeño aparcamiento en los aledaños del pueblo y apagamos el motor. Entonces ocurrió lo extraño:

Escenas de resistencia a la velocidad. Oporto en 2016

Hice un alto en mi camino solitario por el Jardim de Serralves. Junto a una pista de tenis abandonada se levantaba su antiguo pabellón “de apoyo”, hoy convertido en salón de té. Pronto las glicinas cubrirían la terraza pero ahora la estructura

Escenas de resistencia a la velocidad. Oporto en 2016

Hice un alto en mi camino solitario por el Jardim de Serralves. Junto a una pista de tenis abandonada se levantaba su antiguo pabellón “de apoyo”, hoy convertido en salón de té. Pronto las glicinas cubrirían la terraza pero ahora la estructura

Atisbo de vida en Lisboa

Miro por la ventana y tengo que dejar el libro: el ciprés de la rua das Janelas Verdes se cimbrea suavemente en el aire callado del domingo. Me sobreviene una paz súbita. Por detrás de él, a través de uno

Atisbo de vida en Lisboa

Miro por la ventana y tengo que dejar el libro: el ciprés de la rua das Janelas Verdes se cimbrea suavemente en el aire callado del domingo. Me sobreviene una paz súbita. Por detrás de él, a través de uno

Márgenes

       Me ocurre, en los trayectos por carretera cuando me llevan, que me resisto a dormitar, que no quiero renunciar al mundo y su luz, porque todo se despliega y se me ofrece rico, único, bello. En 1997 viajé en un

Márgenes

       Me ocurre, en los trayectos por carretera cuando me llevan, que me resisto a dormitar, que no quiero renunciar al mundo y su luz, porque todo se despliega y se me ofrece rico, único, bello. En 1997 viajé en un

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Una intuición de vastedad

Desde que vivo entre montañas, con perros y acceso inmediato a bosques y torrentes, noto una comunicación creciente con lo natural. Siento que, en cada paseo, al librarme a la apreciación de nuevos detalles, la naturaleza me integra y me permite así ser auténticamente humana. Recuerdo

Una intuición de vastedad

Desde que vivo entre montañas, con perros y acceso inmediato a bosques y torrentes, noto una comunicación creciente con lo natural. Siento que, en cada paseo, al librarme a la apreciación de nuevos detalles, la naturaleza me integra y me permite así ser auténticamente humana. Recuerdo

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

Vida en la frontera

Aquí la gente se considera de bosque. Yo me he vuelto también de río y de bosque. En los paseos a los que nos llevan cada día los perros descubro mi comunión creciente con la naturaleza, un acceso gradual a sus

Vida en la frontera

Aquí la gente se considera de bosque. Yo me he vuelto también de río y de bosque. En los paseos a los que nos llevan cada día los perros descubro mi comunión creciente con la naturaleza, un acceso gradual a sus

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo

La noche llega a Córdoba

  Fue en junio. El trigo estaba ya para recoger. Quedaba, vigoroso, el girasol, que era esa franja verdiamarilla en la que terminaba la ciudad. Por la noche subimos a la azotea del hotel. Córdoba se disponía a dormir, vimos apagarse las luces del

La noche llega a Córdoba

  Fue en junio. El trigo estaba ya para recoger. Quedaba, vigoroso, el girasol, que era esa franja verdiamarilla en la que terminaba la ciudad. Por la noche subimos a la azotea del hotel. Córdoba se disponía a dormir, vimos apagarse las luces del

Todo vive

He vuelto a la Provenza, a un sur del norte, y las ciudades estaban blancas, palidecidas por el mucho sol, aunque bien vividas, animosas en las plazas y los cafés. Me he podido detener. He practicado cierta serenidad de solamente

Todo vive

He vuelto a la Provenza, a un sur del norte, y las ciudades estaban blancas, palidecidas por el mucho sol, aunque bien vividas, animosas en las plazas y los cafés. Me he podido detener. He practicado cierta serenidad de solamente