Archivo de Categorías: Identidad

Un oído finísimo para el mundo vegetal

  Muchos jardineros dicen que cuidar sus plantas es su forma de meditar, que restauran así su conexión con la tierra. Estos son fragmentos de un artículo que escribí hace meses para la revista Cuerpomente.   El sonido quedo de una manguera

Un oído finísimo para el mundo vegetal

  Muchos jardineros dicen que cuidar sus plantas es su forma de meditar, que restauran así su conexión con la tierra. Estos son fragmentos de un artículo que escribí hace meses para la revista Cuerpomente.   El sonido quedo de una manguera

Atención flotante

Me pregunto cómo será volver en años futuros a este territorio que ahora recorro. Recordar el rubio exacto del cañaveral y a mí misma desviada de mi rumbo, como esperaba. Porque es en esa parte flotante de mi vida, el

Atención flotante

Me pregunto cómo será volver en años futuros a este territorio que ahora recorro. Recordar el rubio exacto del cañaveral y a mí misma desviada de mi rumbo, como esperaba. Porque es en esa parte flotante de mi vida, el

Voz posible

A veces, durante días, me ha faltado el ánimo para escribir, la urgencia o la necesidad de la que habla Rilke. ¿Cómo escribir sin ese resorte? En una ocasión estuve en la linde de un campo haciendo fotos acompañada de pájaros y

Voz posible

A veces, durante días, me ha faltado el ánimo para escribir, la urgencia o la necesidad de la que habla Rilke. ¿Cómo escribir sin ese resorte? En una ocasión estuve en la linde de un campo haciendo fotos acompañada de pájaros y

Vuelvo en mí

  Apenas unos párrafos de Cartas de África y vuelvo en mí, me oigo pensarme. He dejado mi mirada sobre las flores. Estoy muy seria en el sofá. Yo también, como Karen Blixen, he de dejar que el futuro me vaya llegando,

Vuelvo en mí

  Apenas unos párrafos de Cartas de África y vuelvo en mí, me oigo pensarme. He dejado mi mirada sobre las flores. Estoy muy seria en el sofá. Yo también, como Karen Blixen, he de dejar que el futuro me vaya llegando,

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

Cierta paz ciertos días

Mientras esta belleza me apacigua la carrera de vivir, mientras cuido mi cansancio con mente descabalgada y me dejo pensar sin orden, se va acallando el gruñir de haberme cansado, haber cumplido. Le hablo de mis dos cuentos más recordados

Cierta paz ciertos días

Mientras esta belleza me apacigua la carrera de vivir, mientras cuido mi cansancio con mente descabalgada y me dejo pensar sin orden, se va acallando el gruñir de haberme cansado, haber cumplido. Le hablo de mis dos cuentos más recordados

Si pudiera hablar

          El otoño cumple y multitud de hojas se apresuran por la calle huyendo del viento. En la cabecera de la cama, donde libro mis duelos, la cortina proyecta a media mañana diez minutos de luz

Si pudiera hablar

          El otoño cumple y multitud de hojas se apresuran por la calle huyendo del viento. En la cabecera de la cama, donde libro mis duelos, la cortina proyecta a media mañana diez minutos de luz

Soledad anticipatoria de palabras

“¡Qué pronto en el año empieza a ser tarde!”, escribió Henry David Thoreau. El aliento del otoño va extendiendo su manto de tinieblas a ritmo de Shostakovich y yo soy una de tantas mujeres que entra sola en la noche y deja

Soledad anticipatoria de palabras

“¡Qué pronto en el año empieza a ser tarde!”, escribió Henry David Thoreau. El aliento del otoño va extendiendo su manto de tinieblas a ritmo de Shostakovich y yo soy una de tantas mujeres que entra sola en la noche y deja

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Me pido escribir

Vuelven las ganas, el llamamiento. Esta voz, que necesita papel, que lo grita, se me impuso hasta la treintena. Lo consigné casi todo, levanté acta de mi vida. Y luego, durante largos años, enmudecí en cuadernos avaros. Cuando ahora, alguna

Me pido escribir

Vuelven las ganas, el llamamiento. Esta voz, que necesita papel, que lo grita, se me impuso hasta la treintena. Lo consigné casi todo, levanté acta de mi vida. Y luego, durante largos años, enmudecí en cuadernos avaros. Cuando ahora, alguna

Puedo volver

Casi siempre al final de una clase de yoga –y ahora también en medio– sigo recuperando lugares en los que he estado y para los que no hallo nombres ni muchas veces mapas ni años: rincones adonde regreso, que me

Puedo volver

Casi siempre al final de una clase de yoga –y ahora también en medio– sigo recuperando lugares en los que he estado y para los que no hallo nombres ni muchas veces mapas ni años: rincones adonde regreso, que me

En el aire

Llegan las palabras, y hacía mucho que no venían. Siempre hay migas que recoger, cumpleaños que felicitar, pelo que desenredar. Y luego está el gran silencio, la boca negra que se me abre en el estómago y que casi nadie

En el aire

Llegan las palabras, y hacía mucho que no venían. Siempre hay migas que recoger, cumpleaños que felicitar, pelo que desenredar. Y luego está el gran silencio, la boca negra que se me abre en el estómago y que casi nadie