Archivo de Categorías: Otoño

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Una nueva belleza

La apertura de mundos se me puede dar ahora al lado de casa, en el bosque hablador. Este es el segundo invierno que encaramos en el valle y, aunque eso lo haga más previsible, la maravilla llega justamente por nuestro grado de

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Un desorden minucioso

Estos paisajes que ahora recorro me recuerdan a un cuadro que pintó mi abuelo y que yo parezco reproducir una y otra vez en mis fotos. Veo eso: el camino y la maraña, la profusión, el desorden minucioso de ramas y colores. Veo una

Un desorden minucioso

Estos paisajes que ahora recorro me recuerdan a un cuadro que pintó mi abuelo y que yo parezco reproducir una y otra vez en mis fotos. Veo eso: el camino y la maraña, la profusión, el desorden minucioso de ramas y colores. Veo una

Ahí afuera

Sigo alimentada por la belleza. Aquí la vista se ejercita todos los días con noticias de sombras y de colores. Lo natural se prodiga en matices y yo decido muchas veces mirar, dejarme traspasar por la abundancia de la vida, sentir un

Ahí afuera

Sigo alimentada por la belleza. Aquí la vista se ejercita todos los días con noticias de sombras y de colores. Lo natural se prodiga en matices y yo decido muchas veces mirar, dejarme traspasar por la abundancia de la vida, sentir un

Todavía

  Todavía mucha luz en este echar a andar del otoño, todavía suavidad y el trabajo del sol alimentando los huesos. Escribo por las mañanas bajo su arco, le dejo tocarme el brazo izquierdo hasta el bullir de células que me acomoda

Todavía

  Todavía mucha luz en este echar a andar del otoño, todavía suavidad y el trabajo del sol alimentando los huesos. Escribo por las mañanas bajo su arco, le dejo tocarme el brazo izquierdo hasta el bullir de células que me acomoda

La posibilidad de la belleza

La tormenta de la noche ha levantado un domingo desperezado con vapores, saludado de luna en las primeras horas. Hemos ido dirigiendo nuestros pasos atendiendo a la belleza, tan profusamente regalada en el Montseny, sin darnos cuenta de que cumplíamos un antiguo deseo

La posibilidad de la belleza

La tormenta de la noche ha levantado un domingo desperezado con vapores, saludado de luna en las primeras horas. Hemos ido dirigiendo nuestros pasos atendiendo a la belleza, tan profusamente regalada en el Montseny, sin darnos cuenta de que cumplíamos un antiguo deseo

Amonestación de la verdad

El aire ya es otro, se nota su firmeza creciente al anochecer. Todo son avisos frente a la montaña: han vuelto las mañanas a enseñorearse, a levantarse poco a poco con sábanas de humo, y en la luz se distingue una reserva. No temo. Espero

Amonestación de la verdad

El aire ya es otro, se nota su firmeza creciente al anochecer. Todo son avisos frente a la montaña: han vuelto las mañanas a enseñorearse, a levantarse poco a poco con sábanas de humo, y en la luz se distingue una reserva. No temo. Espero

Luchar el silencio

El ruido se me ha agolpado en el corazón con un latido de puño. Me preguntan qué tal y yo me busco, pero sólo para mí, estoy hacia dentro.

Luchar el silencio

El ruido se me ha agolpado en el corazón con un latido de puño. Me preguntan qué tal y yo me busco, pero sólo para mí, estoy hacia dentro.

Cierta paz ciertos días

Mientras esta belleza me apacigua la carrera de vivir, mientras cuido mi cansancio con mente descabalgada y me dejo pensar sin orden, se va acallando el gruñir de haberme cansado, haber cumplido. Le hablo de mis dos cuentos más recordados

Cierta paz ciertos días

Mientras esta belleza me apacigua la carrera de vivir, mientras cuido mi cansancio con mente descabalgada y me dejo pensar sin orden, se va acallando el gruñir de haberme cansado, haber cumplido. Le hablo de mis dos cuentos más recordados