Archivo de Categorías: Vivir

Adiós al 2015

Los cambios de año me parecen un poco artificiosos con toda esa parafernalia de los balances y los propósitos. No es hasta que recuerdo que hemos completado otra vuelta al sol que empiezo a asumir el carácter cíclico de nuestro

Adiós al 2015

Los cambios de año me parecen un poco artificiosos con toda esa parafernalia de los balances y los propósitos. No es hasta que recuerdo que hemos completado otra vuelta al sol que empiezo a asumir el carácter cíclico de nuestro

Rendición

Se suceden los entusiasmos y, casi enseguida, los imprevistos, el torrente de vida que se opone a la voluntad, que la vence con debidas razones: una jaqueca lenta, todo lo ajeno que llama a la puerta, el mando aburrido de

Rendición

Se suceden los entusiasmos y, casi enseguida, los imprevistos, el torrente de vida que se opone a la voluntad, que la vence con debidas razones: una jaqueca lenta, todo lo ajeno que llama a la puerta, el mando aburrido de

Tanta vida y casi la muerte

¿Es posible que esté tan llevada por la vida? Quizá no sea malo, porque esta noche he soñado bien y ayer bailé. Y cuando escucho a los que ya han vivido muchos años, cuando estoy con ellos y hay, en esa intimidad

Tanta vida y casi la muerte

¿Es posible que esté tan llevada por la vida? Quizá no sea malo, porque esta noche he soñado bien y ayer bailé. Y cuando escucho a los que ya han vivido muchos años, cuando estoy con ellos y hay, en esa intimidad

La posibilidad de la belleza

La tormenta de la noche ha levantado un domingo desperezado con vapores, saludado de luna en las primeras horas. Hemos ido dirigiendo nuestros pasos atendiendo a la belleza, tan profusamente regalada en el Montseny, sin darnos cuenta de que cumplíamos un antiguo deseo

La posibilidad de la belleza

La tormenta de la noche ha levantado un domingo desperezado con vapores, saludado de luna en las primeras horas. Hemos ido dirigiendo nuestros pasos atendiendo a la belleza, tan profusamente regalada en el Montseny, sin darnos cuenta de que cumplíamos un antiguo deseo

Tomasa

La veo a lo lejos, arrastrando un carrito de la compra y una bolsa por la calle desierta. Con el pelo blanco. Es viernes e intuyo que puede ser ella. Me han hablado en el pueblo de esos viajes que

Tomasa

La veo a lo lejos, arrastrando un carrito de la compra y una bolsa por la calle desierta. Con el pelo blanco. Es viernes e intuyo que puede ser ella. Me han hablado en el pueblo de esos viajes que

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

El cansancio como un beneficio

Un poco ausentada del mundo, de ese por el que me fugaba en mil puntos y al que todos estaban invitados a llegar. No cuento, no encuadro, no delimito. Vivo. Sólo eso. Dejo que todo ocurra sin mi esfuerzo, que

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Partida en dos

A sus 90 años, la experiencia le ayuda pero no tiene apenas margen, la alfombra sobre la que camina podría acabarse hoy a sus pies. Yo, en cambio –me mira–, estoy en lo mejor de la vida: tengo pasado y

Partida en dos

A sus 90 años, la experiencia le ayuda pero no tiene apenas margen, la alfombra sobre la que camina podría acabarse hoy a sus pies. Yo, en cambio –me mira–, estoy en lo mejor de la vida: tengo pasado y

Presentes, y no obstante, en camino*

Me tengo que poner las gafas para asegurarme. Sí, un pájaro se ha estrellado contra el vidrio del salón y yace inmóvil en el suelo, con los ojos abiertos. Me quedo muy quieta. Ahí está el cadáver, ahí lo tengo.

Presentes, y no obstante, en camino*

Me tengo que poner las gafas para asegurarme. Sí, un pájaro se ha estrellado contra el vidrio del salón y yace inmóvil en el suelo, con los ojos abiertos. Me quedo muy quieta. Ahí está el cadáver, ahí lo tengo.

He creído saber

Un día, en la playa, el hermano de Milton Trager (California, 1908-1997) le desafió: “A ver quién salta más alto”. Y entonces él propuso: “A ver quién cae con mayor suavidad y ligereza”.

He creído saber

Un día, en la playa, el hermano de Milton Trager (California, 1908-1997) le desafió: “A ver quién salta más alto”. Y entonces él propuso: “A ver quién cae con mayor suavidad y ligereza”.

París en flor

Vamos a París y no entramos en los museos ni en las tiendas. Vamos a los parques. Y al río. Encontramos lo eterno: las flores fugaces, el agua que pasa. Subimos los nueves escalones hasta monsieur Padoux, que es reservado

París en flor

Vamos a París y no entramos en los museos ni en las tiendas. Vamos a los parques. Y al río. Encontramos lo eterno: las flores fugaces, el agua que pasa. Subimos los nueves escalones hasta monsieur Padoux, que es reservado

Un árbol en el tejado

Llega otra misiva del lector de Úbeda. De nuevo mecanografiada y perfecta en su arquitectura de palabras. Detrás de ella, un hombre cultivado, preciso. También un punto estrafalario, dado a los vuelos mentales, y, quizá por lo mismo, guasón. No

Un árbol en el tejado

Llega otra misiva del lector de Úbeda. De nuevo mecanografiada y perfecta en su arquitectura de palabras. Detrás de ella, un hombre cultivado, preciso. También un punto estrafalario, dado a los vuelos mentales, y, quizá por lo mismo, guasón. No