Deborahlibros, la librería de Katixa

La historia, de tanto contarla, tiene ya algo de leyenda: éramos dos niñas de seis años en un colegio de Barcelona, tan amigas que, aunque al final de aquel curso ella tuviera que irse a Madrid, nos prometimos cartas. Dijimos:

Deborahlibros, la librería de Katixa

La historia, de tanto contarla, tiene ya algo de leyenda: éramos dos niñas de seis años en un colegio de Barcelona, tan amigas que, aunque al final de aquel curso ella tuviera que irse a Madrid, nos prometimos cartas. Dijimos:

Una intuición de vastedad

Desde que vivo entre montañas, con perros y acceso inmediato a bosques y torrentes, noto una comunicación creciente con lo natural. Siento que, en cada paseo, al librarme a la apreciación de nuevos detalles, la naturaleza me integra y me permite así ser auténticamente humana. Recuerdo

Una intuición de vastedad

Desde que vivo entre montañas, con perros y acceso inmediato a bosques y torrentes, noto una comunicación creciente con lo natural. Siento que, en cada paseo, al librarme a la apreciación de nuevos detalles, la naturaleza me integra y me permite así ser auténticamente humana. Recuerdo

Historia de un libro

Ya puedo tocarlo. Existe. Y el próximo día 5 se presenta en el ayuntamiento de Aiguafreda. Últimes veus d’una època (Últimas voces de una época) surge como una indagación sobre el lugar en el que vivo. Pero en él se oye sobre todo la

Historia de un libro

Ya puedo tocarlo. Existe. Y el próximo día 5 se presenta en el ayuntamiento de Aiguafreda. Últimes veus d’una època (Últimas voces de una época) surge como una indagación sobre el lugar en el que vivo. Pero en él se oye sobre todo la

La niebla vacía el mundo

La semana pasada, de visita en Endériz para abrazar a Katixa (pronto escribiré sobre ella y su nueva librería), estuve una mañana fotografiando la niebla, con esa urgencia mía de belleza sobre la que habían estado bromeando todos el día anterior, anticipando lo que, efectivamente, hice al

La niebla vacía el mundo

La semana pasada, de visita en Endériz para abrazar a Katixa (pronto escribiré sobre ella y su nueva librería), estuve una mañana fotografiando la niebla, con esa urgencia mía de belleza sobre la que habían estado bromeando todos el día anterior, anticipando lo que, efectivamente, hice al

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Declinación

Aún queda otoño en el bosque, un titubeo de hojas y de colores marcando la pausa entre lo dado y el porvenir. La declinación al frío es suave y en los jardines hay rosas desparramándose al sol, triunfales. Pero para mañana hay anunciada la primera helada.

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

Luz de miel

Mi mundo se expande con tantos nuevos detalles que lo van completando poco a poco.

La diversión y la experiencia

Fue Joan quien nos habló de ellas: tres ancianitas deliciosas, dijo, tres hermanas octogenarias que los viernes llegaban en su 4L para instalarse durante el fin de semana en la pequeña masía vecina. Venían del barrio de Sarrià. Una pintaba, la

La diversión y la experiencia

Fue Joan quien nos habló de ellas: tres ancianitas deliciosas, dijo, tres hermanas octogenarias que los viernes llegaban en su 4L para instalarse durante el fin de semana en la pequeña masía vecina. Venían del barrio de Sarrià. Una pintaba, la

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Noche temprana

El color se retira poco a poco de las plantas y busca un sueño para el invierno. Camino con la mirada baja, atenta al suelo húmedo de hojas. La vida en la sombra es prodigiosa: los pasos resbalan sobre una miríada

Vida en la frontera

Aquí la gente se considera de bosque. Yo me he vuelto también de río y de bosque. En los paseos a los que nos llevan cada día los perros descubro mi comunión creciente con la naturaleza, un acceso gradual a sus

Vida en la frontera

Aquí la gente se considera de bosque. Yo me he vuelto también de río y de bosque. En los paseos a los que nos llevan cada día los perros descubro mi comunión creciente con la naturaleza, un acceso gradual a sus

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Una taza en un platito

Una ciudad de provincias, altanera con los pueblos circundantes pero todavía pausada, de abrazo amable. La peluquera me ha masajeado largamente la cabeza a la hora del champú, informada de mi cansancio. Le gusta mucho hacerlo, me dice, se pasaría

Luz vencida del verano

No hay mucho texto para estas rosas que me ha gustado cortar todo el verano viejas, en su momento de máxima apertura, cuando la entrega es completa y el esfuerzo de belleza anuncia ya el desmayo.

Luz vencida del verano

No hay mucho texto para estas rosas que me ha gustado cortar todo el verano viejas, en su momento de máxima apertura, cuando la entrega es completa y el esfuerzo de belleza anuncia ya el desmayo.

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo

Horas claras

En los paseos meditativos con los perros en los que no vamos a ninguna parte, por el bosque, alrededor del prado alto, eligiendo los senderos que quieran los pasos, nos sobreviene siempre una ebriedad, una felicidad súbita de fiesta y libertad. El parpadeo